Valor universal excepcional
Mantua y Sabbioneta representan un testimonio excepcional de las realizaciones urbanas, arquitectónicas y artísticas del Renacimiento, cuyo denominador común es la visión y las ambiciones de la familia en el poder, los Gonzaga. Mantua, una ciudad cuyo trazado remonta a la época romana, fue renovada en los siglos XV y XVI, especialmente con trabajos de ingeniería hidráulica, de urbanismo y de arquitectura. La contribución de los arquitectos de renombre como Leon Battista Alberti y Jules Romain y de pintores como Andrea Mantenga hacen de Mantua una capital importante del Renacimiento. Sabbioneta representa la construcción de una ciudad totalmente nueva según la visión moderna y funcional del Renacimiento. Las murallas, el trazado en damero de las calles, las funciones de los espacios públicos y de los monumentos, todos ellos hacen de Sabbioneta uno de los más bellos ejemplos de una ciudad ideal construida en Europa, con una fuerte influencia sobre el urbanismo y la arquitectura del Viejo Continente y de otras partes. Los bienes representan dos etapas significativas de acondicionamiento territorial y de intervenciones urbanas iniciadas por los Gonzaga en sus propiedades.
Criterio (ii): Mantua y Sabbioneta testigos excepcionales del intercambio de influencias de la cultura del Renacimiento. Ilustran las dos principales formas de urbanismo del Renacimiento: la ciudad nueva fundada bajo el concepto de la ciudad ideal y la ciudad transformada. Su importancia proviene también de la arquitectura, de la tecnología y del arte monumental. Los bienes tuvieron una función eminente dentro de la difusión de la cultura del Renacimiento en Europa y en otras partes.
Criterio (iii): Mantua y Sabbioneta son testigos excepcionales de una civilización dada durante un periodo histórico específico, que se reflejó en el urbanismo, la arquitectura y las bellas artes. Los ideales del Renacimiento, favorecidos por la familia Gonzaga, están presentes en su morfología urbana y en su arquitectura, dentro de sus sistemas funcionales y en sus actividades de producción tradicionales, casi todos preservados con el paso del tiempo.
Los dos bienes cumplen con las condiciones requeridas de integridad y de autenticidad, sus elementos urbanos y arquitectónicos más significativos fueron preservados con el paso del tiempo, así como su relación con su contexto.
La estructura de protección jurídica y el sistema de gestión son apropiados, y los dos bienes presentan un buen estado de conservación.