Sucre, Bolivia

Sucre
Sector inscrito: 
Ciudad histórica de Sucre
Localización: 
En la Cordillera oriental de los Andes, Sucre se extiende sobre un amplio valle, a 2.800 metros de altitud. El sitio está protegido por dos macizos montañosos, Sicasica y Churruquella. Sucre está a 175 km de la ciudad minera de Potosí.
Función histórica: 
Comercial, cultural y política.
Estatuto Administrativo: 
Capital constitucional del país (desde 1900, la sede del gobierno está en La Paz); capital del departamento de Chuquisaca.
Referencias históricas: 
  • En 1538, Pizarro establece la autoridad de Carlos V sobre la región habitada por indios charcas. Se funda la Ciudad de La Plata, la futura Sucre, y se construye una primera iglesia, la de San Lázaro (1544).
  • La Plata llega a ser la sede del obispado y recibe el título de ciudad (1553). Se inicia la construcción de la Catedral Metropolitana (1561).
  • La Plata se convierte en capital de la audiencia de Charcas (1561) que gobierna el Alto Perú (hoy día Bolivia). Depende del Virreinato de Lima (1553-1776), cuya autoridad se extiende sobre Bolivia, Chile y Paraguay, antes de ser incorporada al del Río de la Plata. En este centro de cultura, se multiplican iglesias y conventos. Los Jesuitas fundan la Universidad San Francisco Javier (1624); en 1776, se crea la célebre Real Academia Carolina.
  • La Plata está asociada, desde el punto de vista administrativo, a la ciudad minera de Potosí en su época de esplendor (1545-1650). El auge de las minas de plata transforma la economía de Europa.
  • La victoria del general Sucre en Ayacucho (1825) marca la independencia. La nueva república debe su nombre al Libertador Bolívar, mientras que su capital toma el nombre del general victorioso.
Morfología urbana: 
Sucre se desarrolla según un plano en forma de damero bastante espacioso. Una plaza grande, la Plaza del 25 de Mayo, ocupa el centro de la ciudad histórica. Unas plazas más pequeñas, así como varios jardines y parques, contribuyen a la armonía del conjunto urbano y de su marco natural de verdor. Los múltiples campanarios y torres de las numerosas fundaciones religiosas destacan con elegancia en este paisaje andino. Estos monumentos, que datan del principio del período español (s. XVI), y otros, más tardíos, reúnen una rica panoplia de estilos: mudéjar, gótico, renacentista, barroco, mestizo, neoclásico y clásico. Por lo general, las fachadas son blancas, adornadas con rinconadas de ladrillo, balcones, rejas de hierro forjado y contraventanas de madera; los techos son de tejas.
Criterios de inscripción: 
Este rico patrimonio "es una excelente ilustración, intacta y bien conservada, de este mestizaje arquitectónico realizado en América Latina con la asimilación de las tradiciones locales y los estilos importados de España" (IV).