Este premio se otorga cada dos años a una ciudad miembro de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial (OCPM) que se haya distinguido por una realización con miras a la conservación, valorización o gestión de un bien inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial situado en su territorio.

Este premio fue creado en honor del Fundador y primer Presidente de la OCPM, ex alcalde de la ciudad de Quebec, el Sr. Jean-Paul L'Allier.

La ciudad de Quito (Ecuador) recibió el Premio Jean-Paul-L’Allier para el Patrimonio, edición de 2017 por su proyecto:

Programas y Proyectos de Inversión y Rehabilitación del Espacio Público sobre Bienes Patrimoniales Privados en el Centro Histórico

La ciudad de Quito se ha sido recompensada por su ambicioso proyecto que ofrece una solución concreta y viable a una consecuencia frecuente de la inscripción de un barrio histórico: el empobrecimiento y los problemas de renovación de los edificios que se derivan de este.

Su redistribución de la riqueza para preservar el Patrimonio Mundial coloca en el centro del éxito del proyecto la comunidad local y los propietarios de los edificios que pudieron reconstruir una vida social basada en la conservación de la riqueza cultural de su barrio. Además, este proyecto ha sido transferido con éxito a otras ciudades y, por lo tanto, se puede reproducir en las ciudades de la OCPM.

 

La ciudad de Córdoba (España) recibió el Premio Jean-Paul-L'Allier para el patrimonio, 4a edición, durante el 13° Congreso Mundial de la OCPM celebrado en Arequipa (Perú) entre el 4 y el 6 de noviembre de 2015.

La ciudad se distinguió con un proyecto notable: EL PROYECTO URBANO Y EL PAISAJE CULTURAL: PATRIMONIO, CULTURA, COMMERCIO Y  TURISMO. LA RENOVACIÓN DE LA CALLE CRUZ CONDE.

Este proyecto fue elegido por su impacto tangible sobre la población local, su metodología y sus soluciones aplicables a otras ciudades del Patrimonio Mundial y su respeto a las normas internacionales para el patrimonio. El jurado fue particularmente sensible ante la reutilización inteligente del trazado histórico del importante eje restaurado. Gracias al conocimiento íntimo de su pasado, la calle Cruz Conde es hoy en día un lugar de turismo y de comercio de gran relevancia en la vida de los cordobeses.

 

    

La Ciudad de Cuenca en  Ecuador recibió los honores durante el XII Congreso Mundial de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial (OCPM) celebrado en Oaxaca (México) del 19 al 22 de noviembre de 2013.

Durante sus deliberaciones, el jurado puso de relieve la pertinencia de la intervención en el barrio El Barranco situado entre la vieja y la nueva ciudad. Este proyecto, que forma parte de un recorrido cultural y paisajístico que bordea las orillas del río Tomebamba, permitió mejorar y armonizar el medio natural con el espacio público. La ciudad de Cuenca supo aunar perfectamente la salvaguarda de los valores patrimoniales y la creación de un espacio recreativo, cultural y deportivo conectado con el Centro Histórico.

 

 

 El Alcalde de Cuenca responde a la entrevista del Premio Jean-Paul-L'Allier para el Patrimonio

vídeo

La Ciudad de Túnez (Túnez) fue honrada durante el XI Congreso Mundial de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial en Sintra (Portugal). La Ciudad de Túnez fue galardonada con el Premio Jean-Paul-L’Allier para el Patrimonio, gracias a su proyecto de restauración y embellecimiento de un circuito urbano titulado “De la Zitouna a Sidi Ibrahim”.

Dicho proyecto, que se inserta en el tiempo, ofrece de forma notable una alternativa al turismo masivo y permite sensibilizar a la población local ante el valor de su hábitat.

 

 

 

 

La Ciudad de Varsovia en Polonia recibió los honores durante la ceremonia inaugural del X Congreso Mundial de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial (OCPM) celebrado en Quito (Ecuador) del 8 al 11 de septiembre de 2009.

La Ciudad de Varsovia se ha distinguido por el proyecto de iluminación de los muros de su centro histórico. El proyecto simple y accesible tiene el mérito de solucionar los problemas de seguridad y ha permitido la reapropiación de los lugares por la comunidad.