Joachim Wolbergs

Tras seis años de labor asidua en calidad de Teniente de Alcalde de Ratisbona (responsable de los aspectos sociales, la juventud y la familia, las personas mayores, así como del servicio de limpieza de la ciudad), Joachim Wolbergs fue elegido Alcalde en marzo de 2014.  Es un ‘primer ciudadano’ orgulloso de Ratisbona, ciudad a la vez histórica y muy moderna. También apoya totalmente la idea del título de Patrimonio Mundial.  

Desde su adolescencia en el Gimnasio, el Sr. Wolbergs está involucrado en actividades sociales. Trabajó de presidente y representante de los alumnos para el distrito escolar y ya en 1988, se hizo miembro activo del Partido Socialdemócrata de Alemania (PSD). Habida cuenta de su convencimiento y su labor abnegada en el seno del Consejo Estudiantil, en 1995 fue elegido miembro del Concejo de la ciudad de Ratisbona. A la cabeza del grupo  parlamentario del Partido Socialista en el Concejo entre 2002 y 2008, se concentró en los aspectos financieros y culturales.

Además de su implicación política en favor de su ciudad, lanzó con éxito “Kultur und Begegnungszentrum Alte Mälzerei”, que es de gran importancia para las músicas más variadas, el teatro y eventos culturales que se celebran en una maltería histórica. Trabajó como director general de la “Alte Mälzerei” y del “KulturSpeicher”. Asimismo, creó una importante institución para artistas, músicos, estudiantes y ciudadanos, que sirve de lugar de encuentro.

Joachim Wolbergs está casado con Anja, con la que tiene dos hijos. Cuando se lo permiten sus obligaciones como alcalde, trata de dedicar tiempo a su familia y al deporte (carreras a pie).

1.      La vieja ciudad de Ratisbona con Stadtamhof fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial en 2006. ¿Cuáles han sido las repercusiones de este nombramiento para su ciudad?

Ratisbona ha sacado numerosas ventajas de su inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Por supuesto, lo primero que nos viene en seguida a la mente es el aumento del número de turistas; se trata de personas provenientes, en su mayoría, del extranjero, que acuden atraídas por el estatus de Patrimonio Mundial. Pero también es evidente que la población local de Ratisbona ha encontrado un nuevo motivo para sentirse orgullosa de su ciudad. Ha surgido una nueva concienciación en lo que respecta a los valiosos tesoros de nuestra ciudad histórica, por lo cual me siento muy complacido con mi ciudad natal.

2.      En su opinión, ¿cuál es el papel patrimonial de un alcalde cuando una ciudad queda inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO?

Lo que veo como principal tarea del alcalde de una ciudad del Patrimonio Mundial es un papel de liderazgo, convencido y consciente de la necesidad de proteger y mejorar nuestro patrimonio mundial. Deben reforzarse las estructuras administrativas, e incluso asentarse, a fin de establecer una comunicación entre todos los sectores de las administraciones locales. Es preciso que los intervinientes dispongan de una plataforma como elemento de integración, a fin de elaborar un plan de gestión para el Sitio del Patrimonio Mundial que convenga a toda la gente y pueda instalarse de forma permanente. 

3.      Concretamente, ¿cuáles han sido sus acciones con respecto a la protección y la valorización de su patrimonio?

Fui elegido miembro del Concejo de la ciudad de Ratisbona en 1996, y puedo confirmar que la protección del patrimonio de nuestra ciudad era un objetivo común, aun antes de que la UNESCO  le concediera el título, en 2006.  En mi calidad de político desde hace ya cerca de 20 años y alcalde desde 2014, estoy convencido de que nuestro patrimonio no estriba sólo en nuestro pasado, sino que también representa nuestro futuro. Se han iniciado en Ratisbona varios trámites positivos; en primer lugar, la población local fue sensibilizándose y comprendiendo muy pronto la riqueza que entrañan los edificios antiguos y la importancia de preservarlos. Y si nuestra ciudad se ha transformado en lo que es hoy día, tan sólo se debe a una fuerte implicación privada. Así pues, yo diría que no se debe principalmente a la acción de la administración municipal, sino que es ante todo atribuible a la movilización de los residentes, convencidos de que Ratisbona ostenta ahora el título de Patrimonio Mundial.  Pero está claro y creo firmemente que mi tarea consiste en fomentar la idea inicial de prestar el apoyo necesario mediante una promoción activa. Esta es la razón por la que también asumí la presidencia del grupo de trabajo de la Asociación Alemana para las Ciudades del Patrimonio Mundial de la UNESCO –cuya ventaja más buscada para nuestra colaboración es el intercambio de pericia y experiencia.  

4.      ¿Organizan ustedes eventos particulares que ponen de relieve su ciudad?

Cada año tienen lugar en Alemania “Días del Patrimonio Mundial” y Ratisbona  se une a esta idea celebrando este día el primer domingo de junio. Se utilizan efectos de sinergia en diversos aspectos de nuestra sociedad civil en la ciudad: cada año se selecciona un tema general relativo al “Día del Patrimonio”, con arreglo a cuestiones de actualidad. Por ejemplo, en 2015, nos hemos concentrado en la integración y la inmigración con un evento animado y plurilingüe, invitando a varios grupos culturales a acudir a Ratisbona para participar y presentar su patrimonio. 

Todos los años, durante el mes de septiembre, celebramos el “Día de Monumentos al Aire Libre”, un evento que resulta un gran éxito y atrae tanto a la población local como a los forasteros.

Asimismo, invitamos a los jóvenes a comunicarnos su punto de vista organizando diversos certámenes, como por ejemplo, un concurso de fotos para la Secretaría Regional de la OCPM, o participando en el concurso de la OCPM, “Mi ciudad, nuestro Patrimonio Mundial”.

5.      Su presencia activa en el seno de una organización mundial confiere una dimensión internacional al patrimonio local de Ratisbona. En su calidad de alcalde, ¿qué importancia otorga Ud. a esta dimensión? 

La integración en una red internacional es algo que considero de gran importancia cuando se trata del Patrimonio Mundial. Podemos compartir nuestros conocimientos y nuestra experiencia, identificar retos comunes y promover el contacto directo con otras ciudades del Patrimonio Mundial. Apoyo plenamente a la OCPM y el hecho de que Ratisbona asuma la responsabilidad de albergar, desde 2011, la sede de la Secretaría Regional de Europa del Noroeste. Como alcalde, tengo el deber de respaldar a mi administración, no sólo presentando el concepto de patrimonio mundial en varios aspectos, sino también representando con orgullo lo que hemos alcanzado desde el nombramiento de la ciudad en 2006. 

6.      Díganos lo que, en su opinión, hace que Ratisbona sea un lugar tan especial…

Ratisbona es, sin duda alguna, un destino turístico de lo más atractivo; también es célebre por su historia y la vieja ciudad medieval magníficamente conservada.  No obstante, la atmósfera especial la crean sus habitantes: una mente abierta y una actitud acogedora, simpática, hacen que Ratisbona sea una ciudad viva y joven dentro de un ‘traje’ viejo.