1. La ciudad de Berlín fue registrado en la Lista de Patrimonio Mundial en tres ocasiones: en 1990, 1999 y 2008. ¿Cuál ha sido el impacto de estas nominaciones para su ciudad?

    Berlín es considerada como una metrópoli internacional. Los tres diferentes sitios inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial ponen de relieve la reputación mundial de la capital de Alemania como centro cultural histórico y uno de los lugares destacados de la arquitectura moderna. El fuerte aumento del número de visitantes desde la caída del Muro de Berlín y la reunificación de Alemania son atribuibles en parte a atracciones como los sitios del Patrimonio Mundial. En calidad de ciudad del Patrimonio Mundial, Berlín posee otro factor “tolerante” que ayuda a atraer empresas que buscan un nuevo emplazamiento, como aquéllas que forman parte de las industrias culturales y creativas.

     
  2. En su opinión, ¿cuál es el papel patrimonial de un alcalde cuando una ciudad queda inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO?

    En mi situación de Senador para Desarrollo Urbano, soy responsable de las cuestiones de preservación histórica, y como uno de sus alcaldes, me considero como embajador y, en ocasiones, como lobbyista para cuestiones de Patrimonio Mundial de la UNESCO en mi propia ciudad. Al mismo tiempo, estoy en condiciones de utilizar y promover activamente la preservación y la inclusión de monumentos históricos y sitios del Patrimonio Mundial en la economía y el desarrollo urbano de Berlín.

     
  3. Concretamente, ¿cuáles han sido sus acciones con respecto a la protección y la valorización de su patrimonio?

    Mis antecesores y yo hemos logrado convencer al Senador de Berlín para Finanzas que se financie con fondos públicos el programa de inversión del Gobierno Federal para los sitios del Patrimonio Mundial de la UNESCO en Alemania, con miras a mantener las zonas de viviendas de los años 20 y sus apartamentos abordables, o a modernizar la infraestructura en la Isla de los Museos, y ello dentro del respeto por su estatus de monumento histórico. El importante volumen de inversiones privadas que se inyectó en estos proyectos ofrece numerosas ventajas, no sólo para los monumentos involucrados, sino también para el bien común, además de proteger puestos de trabajo. Durante el verano de 2012, también ayudamos a la UNESCO a presentar, en dos de sus iniciativas relativas al Patrimonio Mundial, una solicitud que fue aceptada y que se incluirá en la Lista Indicativa de Alemania: el Cementerio Judío en Weißensee y la arquitectura de la posguerra en la Karl-Marx-Allee, así como en el barrio de Hansaviertel. 

     
  4. ¿Organizan ustedes eventos particulares que ponen de relieve su ciudad?

    Se considera a Berlín no sólo como una ciudad del Patrimonio Mundial de la UNESCO, sino también como un lugar monumental con múltiples facetas, a veces controvertido, y conocido en todas las partes del mundo. Prácticamente ninguna otra ciudad ofrece, cada año en el mes de septiembre, un programa de eventos de la envergadura de la nuestra durante los Días Europeos del Patrimonio. Las ciudades del Patrimonio Mundial y las ciudades candidatas de las que se está hablando en la ciudad desempeñan aquí un papel importante. En Alemania, el Día del Patrimonio Mundial de la UNESCO constituye también un momento destacado. Para 2013, por ejemplo, hemos invitado a conservadores y representantes de Tel-Aviv (Israel), ciudad del Patrimonio Mundial, a acudir a Berlín para intercambiar ideas durante un evento público sobre intereses comunes relativos a la preservación del patrimonio y las posibilidades de una eventual colaboración.

     
  5. Berlín es sede de industrias reconocidas, institutos de investigación, institutos de alta tecnología, industrias farmacéuticas, biomédicas y de biotecnología…  Es un lugar turístico y un sitio popular para la industria cinematográfica. ¿Cómo describiría usted la relación entre Berlín y la innovación? ¿Cómo podemos sentir eso en su ciudad? ¿De qué manera pueden convivir el patrimonio y la innovación? 

    En Berlín, el patrimonio y la innovación están estrechamente ligados desde hace tiempo. Hace cien años, Berlín era la ciudad industrial más importante del continente europeo. Numerosos monumentos industriales y tecnológicos asumen nuevas funciones desde 1990 como empresas de la nueva economía o de arranque. Abandonados en otros tiempos, estos sitios han cobrado de nuevo fama como lugares atractivos y ventajosos para realizar negocios. Asimismo, numerosas instituciones científicas y docentes han aprovechado su mudanza a los complejos históricos que habían perdido su función original.  Nuestro famoso Aeropuerto Tempelhof, célebre en todo el mundo, abandonó sus actividades en 2010, pero prevemos darle un segundo dinamismo y, a la vez, preservar su carácter histórico. La industria de la moda demuestra que los eventos “Fashion Week” y “Bread & Butter” de Berlín podrían considerarse como escalas en el viaje hacia el futuro de este monumento histórico único.

     
  6. Díganos lo que, en su opinión, hace que Berlin sea un lugar tan especial… 

    Berlín no es únicamente una de las más importantes entre las ciudades del Patrimonio Mundial de la UNESCO, sino que –como ciudad del diseño de la UNESCO–, ocupa desde hace mucho tiempo un lugar destacado en la red global de las capitales de la creación en Europa. Hoy en día, Berlín puede definirse como “un lugar donde hay que estar”, por su rico patrimonio cultural del pasado y un futuro con un enorme potencial como metrópoli abierta al mundo.