1. Cuando usted fue elegido Presidente de la OCPM, apenas acababa de asumir la presidencia del Concejo de Sintra. ¿Qué sintió cuando se convirtió, casi al mismo tiempo, en Presidente de una organización internacional?

    Fue un privilegio, tanto para mí como para la ciudad de Sintra el haber sido elegido Presidente del Consejo de Administración de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial. La elección revela no solo la generosidad de las ciudades que participaron en la votación, sino también el prestigio de Sintra en la escena internacional.
     
  2. ¿Qué importancia reviste dicha elección para Portugal, habida cuenta del número de ciudades del Patrimonio Mundial?

    La Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial puede ser un importante instrumento para la promoción del país, y en particular para las ciudades portuguesas en la Lista de Ciudades del Patrimonio Mundial. Permite a Portugal poner de relieve su liderazgo en materia de gestión del territorio y de los impuestos, entre otros, aquellos que se destinan específicamente a las ciudades inscritas. 
     
  3. Portugal cuenta con seis ciudades que forman parte de la red de la OCPM. ¿Le gustaría que su país estuviera más ampliamente representado en esta organización?

    En mi opinión, el número de ciudades, monumentos o paisajes no es su único elemento determinante en la evaluación de la importancia de una representación nacional en el seno de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial. Portugal posee otros muchos sitios dispersos por todo el país. No obstante, a corto plazo, la prioridad consistirá en valorizar la representación existente, gracias a la realización de sus proyectos respectivos.
     
  4. ¿Usted ha elaborado estrategias con el fin de alcanzar los objetivos de la OCPM? ¿Cuál es su mayor preocupación en su calidad de Presidente de la Organización?

    En mi opinión, el fortalecimiento de los vínculos con la comunidad internacional, y en particular con la UNESCO, debería ser una prioridad entre nuestras preocupaciones. Cuando la Unión Europea, la OCDE y otras organizaciones internacionales analizan políticas relativas a la durabilidad ambiental y territorial junto con el desarrollo económico y social, siempre deben tener en cuenta la especificidad de los sitios del Patrimonio Mundial. Paralelamente, se debería otorgar una atención particular a las relaciones con los gobiernos nacionales, a fin de cerciorarse de que se tomen medidas inductoras a la conservación ambiental y a la rehabilitación urbana.
     
  5. ¿Qué huellas le gustaría que su presidencia dejase en la OCPM?

    Me gustaría que mi presidencia dejase recuerdos por la ampliación de la Organización mediante la integración de sitios que, aunque ya hubiesen estado inscritos en la lista, aún no estén plenamente representados, así como el incremento del papel político de la Organización de las Ciudades del Patrimonio Mundial con relación a la comunidad internacional y los gobiernos nacionales.