Torun debe sus origenes a la Orden Teutónica que construyón un castillo a mediados del siglo XIII, que sirvió como base de la conquista y a la evangelización de la Prusia. La ciudad rápidamente tuvo un papel comercial en el seno de la Liga Haseática. Un número imponente de edificios públicos y privados de los siglos XIV y XV que subsisten en la Ciudad vieja como en la Ciudad Nueva son testimonio de su importancia.